Palabras clave: sindrome - fatiga crónica - SFC - cansancio - agotamiento - indisposición - falta de memoria - confusión - angustia - estrés - depresión - salud - enfermedad -
En líneas generales los síntomas son: agotamiento extremo, mucho cansancio luego de una actividad física o mental (que no desaparece con el descanso), indisposición generalizada, dolores articulares y musculares. También puede surgir constipación, sensibilidad a cambios climáticos, disminución de la líbido, sudores y fiebre, trastornos del sueño y dolor de cabeza constante. Existe un segundo plano de síntomas no tan visibles, que tienen que ver con lo emocional y cognitivo, entre ellos la dificultad de prestar atención, falta de memoria, confusión y desorientación. Además la persona se siente ansiosa, angustiada, irritable, triste, con cambios de humor repentinos y hasta un poco deprimida. Es importante destacar que, para diagnosticar el SFC, los síntomas deben estar presentes al menos durante seis meses consecutivos sin que el descanso pueda remediarlo y que no exista ninguna enfermedad orgánica que lo posibilite. Por lo general, la causa pricipal es por estrés, debido al intenso ritmo de vida. La personas no están enfermas sino que deben bajar las ansiedades y el propio ritmo de vida. Se debe realizar ejercicio físico, reducir la carga laboral y aprender a lidiar con el estrés de una manera más saludable. En los casos en que existen depresión y ansiedad, los pacientes deben ser tratados por un psiquiatra o psicólogo.