Palabras clave: enzimas digestivas - digestión - proteasas - lipasas - amilasas - nutrición - absorción - enzimas dietéticas - macronutrientes - proteínas - aminoácidos - saliva -
Por supuesto, no pensamos en como funciona el proceso de digestión, ni por que, simplemente ocurre. El primer paso de este proceso digestivo es la conversión de los alimentos ingeridos en moléculas mas pequeñas que nuestro organismo debe absorber y utilizar. Los componentes requeridos para romper alimentos se conocen como enzimas dietéticas. Las enzimas dietéticas intervienen en: 1) Hidrólisis de alimentos y principios activos; 2) Absorción de nutrientes. Es decir, antes de que nuestras células puedan almacenar y usar los macronutrientes como energia, los alimentos tienen que ser convertidos a una forma compatible; en el caso de las proteínas deben pasar a sus unidades funcionales, los aminoácidos. Los carbohidratos se convertirán a los monosacáridos glucosa o fructosa. Los lipidos se transformarán en ácidos grasos. Cuando colocamos el alimento en la boca, la saliva lo suaviza y los dientes lo trituran: esto aumenta el área de extensión de los alimentos y así, las enzimas pueden trabajar mas efectivamente. Las enzimas trabajan en diferentes puntos del aparato. Sin embargo, podemos diferenciar tres grandes grupos de enzimas digestivas en función del sustrato sobre el que actúan: Proteasas, Lipasas y Amilasas. Básicamente, Proteínas, Proteasas, Aminoácidos; Carbohidratos, Amilasas, Glucosa; Grasas, Lipasas, Acidos Grasos. Con la edad, la cantidad de enzimas digestivas en el cuerpo disminuye como la calidad de las mismas. Esto explica la cantidad de problemas digestivos que sufren las personas de la tercera edad. Suplementación con enzimas: las principales fuentes naturales de las enzimas se encuentran fundamentalmente en las frutas y las verduras. Por ejemplo: - a partir de la papaya obtenemos la enzima papaina - a partir de la piña obtenemos la enzima bromelaina. Estas enzimas pre-hidrolizan las proteínas y favorecen la digestión de las mismas. Por eso se añaden a las fórmulas de suplementos de proteínas para favorecer la digestión. Además, estas enzimas han probado su efectividad como antiinflamatorios, como ayudas en afecciones respiratorias (bronquitis, enfisema, neumonía), en enfermedades víricas, etc. La bromelaina, además, se utiliza en el tratamiento de la trombosis, en infecciones de la piel e inflamaciones dentales. La papaina, por su parte, se utiliza en el tratamiento de la úlcera y otros problemas digestivos.