Palabras clave: orgasmo - sexualidad - educación sexual - eyacular - clímax -
Efectivamente, eso puede ocurrir. Un pequeño porcentaje de mujeres pueden eyacular concentrándose sólo en una fantasía. Dos investigadoras sexólogas de las universidades de Rutgers estudiaron a practicantes de sexo virtual y descubrieron que sus clímax diferían muy poco de los producidos por medios convencionales. Sin embargo, hay que comprender que sólo a escasas féminas les atrae el placer "sin manos". Sabemos muy poco sobre por qué sólo unas pocas afortunadas experimentan esos orgasmos espontáneos. Muchas de éstas perciben su especial talento desde la niñez. Su primer episodio transcurre usualmente sin darse cuenta, como un magnífico regalo de descubrimiento erótico. Con el tiempo, esta fuente secreta de felicidad parece conferir un sentimiento de afirmación personal y poder. No todas las mujeres que afirman tener éxtasis sólo a través del pensamiento pueden arreglárselas para alcanzarlo de esa manera. Algunas se las dan de listas abriendo y cerrando los muslos o contrayendo los músculos pélvicos, generando así estímulos físicos para inspirar sus orgasmos. Pero este tipo de recurso no se compara a "pensarlo". Anécdotas del libro Women Who Love Sex, de Ogden, indican que a pesar de que las mujeres que lo piensan reportan que lo alcanzan mediante la expansión y el movimiento de sus energías intangibles, no manipulan activamente sus cuerpos. ¿Y los hombres? Pueden hacerlo también. De cierta manera. Aunque no hay evidencia clínica para sustentarlo, los hombres tienen orgasmos espontáneos durante el sueño, aunque éstos no están necesariamente relacionados con fantasías específicas. Y la imaginación de algunos hombres pueden poner en función 98% de sus facultades.