Palabras clave: meningitis infecciosa - virus - bacterias - hongos - parásitos - fiebre alta - vómitos - manchas en la piel - vacunación - profilaxis - salud - enfermedades - prevención -
Sus Causas Se deben a la presencia de microorganismos, virus y bacterias (más frecuentemente) y hongos y parásitos (menos frecuentes). Los bebés hasta el segundo o tercer mes de vida, mantienen las defensas que les pasaron sus madres en el embarazo, luego van elaborando sus propias defensas, que son bastante buenas alrededor de los dos años, y casi iguales al adulto a partir de los cuatro años. "Cuanto más chiquitos, mayor riesgo" (ver lactancia materna). La transmisión de la enfermedad es por vía aérea, por estar en contacto con chicos enfermos o con chicos o adultos sanos 'portadores' de los microorganismos en naríz o garganta; ellos no se enferman pero pueden enfermar a otros. Signos para concurrir al médico La fiebre alta es un signo que debe alarmar; cuando un bebé se enferma comienza por no querer alimentarse, luego sigue inquietud, llanto inconsolable o débil o puede dormir más de lo habitual; A veces a la fiebre la acompañan: vómitos, fatiga, manchas en la piel y hasta convulsiones; Los chicos más grandes se quejan de fuertes dolores de cabeza, les molesta la luz (fotofobia), tienen vómitos fáciles como chorro. Están irritables o somnolientos, febriles y pueden tener manchas en la piel. La enfermedad puede empezar en forma brusca o en forma lenta. Prevención Evitar el contacto con enfermos, como así también la permanencia en lugares cerrados con muchas personas; Una correcta vacunación es una buena profilaxis.