Palabras clave: aditivos alimentarios - colorantes - betabel - cochinilla - azul 1 - brillante - azul 2 - indigotina - rojo 6 - rojo 40 - rojo allura - amarillo 5 - tartrazina - amarillo 6 - amarillo ocaso - amarillo sunset - verde 3 - indigo carmín - caramelo - 150d - rocu - cúrcuma - nutrición -
Cuando comenzó la producción industrial de alimentos a mediados del siglo XIX, los colorantes industriales se convirtieron en una fuente importante de aditivos para los alimentos. Se utilizaron en un principio las sales de metales de cobre y de mercurio como colorantes, y el benceno fue un agente colorante utilizado para que la manteca tenga una tonalidad amarillenta más profunda.La safranina (del árabe safra, amarillo) es uno de los colorantes alimentarios más antiguos conocidos. Es un colorante básico de anilina del grupo azina, de color parecido al del azafrán; empleado, además, en histología (coloración de Gram).Los colorantes sintéticos aprobados más comunmente utilizados en la actualidad son: azul 1 (brillante) y 2 (indigotina), rojo 6 y 40 (rojo allura), amarillo 5 (tartrazina) y 6 (amarillo ocaso -INS 110- ó sunset), verde 3 e indigo carmín, caramelo (150d), rocu, cúrcuma, etc.Se usan principalmente en condimentos, bebidas líquidas y en polvo, gelatinas, helados, derivados lácteos, dulces, etc.; son solubles en agua, glicerina, isopropanol y propilen glicol.El color es una propiedad importante de los alimentos ya que incrementa el placer al consumirlos. Las principales razones de su uso incluyen: - Contrarrestar la pérdida del color del alimento debido a la exposición a la luz, al aire, a extremas condiciones de temperatura, a la humedad y a las condiciones de almacenamiento.- Compensar las variaciones naturales o estacionales de los alimentos usados como materias primas, así como también los efectos de su procesamiento y almacenamiento, con el fin de lograr los requerimientos del consumidor (Sin embargo, el enmascarar o disfrazar la baja calidad de un alimento es un uso inaceptable de los colorantes). - Mejorar los colores que aparecen naturalmente en un alimento, pero a niveles menores que aquellos asociados usualmente con un producto en particular.