Palabras clave: quemaduras - primer grado - segundo grado - tercer grado - piel - tejido subcutáneo - músculo - necrosis - salud - prevención - primeros auxilios - enrojecimiento - flictenas - ampollas - dermatólogo -
Según la importancia del daño, las quemaduras se clasifican en tres grados. Las más leves son las de primer grado, que sólo dañan la epidermis superficial, como las quemaduras más comunes del sol. Las de segundo grado -producidas por líquidos hirvientes como agua o leche- se presentan con ampollas y la piel es perjudicada más profundamente. Las de tercer grado son las más peligrosas, afectan la dermis y el músculo; suelen producirse por fuego directo, electricidad o productos químicos. Una quemadura de primer grado, que sólo afecta a la capa superficial de la piel, se caracteriza por el enrojecimiento. Una quemadura de segundo grado presenta formación de flictenas (ampollas), y una de tercer grado afecta al tejido subcutáneo, músculo y hueso produciendo una necrosis. La gravedad de una quemadura también depende de su extensión. Ésta se mide en porcentajes de la superficie corporal. Las quemaduras graves producen shock y gran pérdida de líquidos. Un paciente con quemaduras de tercer grado que ocupen más del 10% de la superficie corporal debe ser hospitalizado lo antes posible. La finalidad de los primeros auxilios en los quemados es prevenir el shock, la contaminación de las zonas lesionadas y el dolor. La aplicación de bolsas de hielo o la inmersión en agua helada disminuye el dolor. Después se ha de cubrir la zona con un apósito grueso que evite la contaminación. No se deben utilizar curas húmedas, pomadas o ungüentos, y hay que acudir al especialista médico inmediatamente. Hay un accidente que suele ser muy común y que en muchos casos se resuelve en la propia casa pero a veces toma dimensiones que obligan a una atención médica. En invierno, por ejemplo, mucha gente que ingresa desde la calle a un lugar calefaccionado se arrima a la estufa colocándose de espaldas. Como el cuerpo está frío no alcanza a percibir con rapidez que las prendas están tomando calor, y entonces se producen quemaduras importantes. En las mujeres es el caso de las medias de nylon que al arder se adhieren a la piel. Quemaduras químicas Deben ser lavadas inmediata y profusamente para diluir al máximo la sustancia corrosiva. Quemaduras eléctricas Se tratan como las de exposición al fuego y, además, deben ser controladas en un centro hospitalario para valorar posibles lesiones cardiacas o nerviosas. Quemaduras de sol El uso de preparados caseros o la exposición al sol en horarios pico produce quemaduras graves, pero también hay otro daño residual que puede derivar en problemas severos de piel o en envejecimiento prematuro (afecciones benignas como cancerígenas; aumento de manchas o de pecas; epiteliomas ó melanomas). Se aconseja tomar sol en los horarios correspondientes, éstos son, antes de las 11,30 y después de las 15,30hs. y usar la protección adecuada para cada tipo de piel (pantallas que aconseje el dermatólogo). Los bebés menores de 6 meses no deben ser expuestos al sol.- Para tener en cuenta En las quemaduras de primero y segundo grado se debe aplicar compresas frías y cremas calmantes; también pueden colocarse rodajas de berenjena o tomate crudo, y poner la zona afectada frente a un ventilador. Las ampollas se abren con una aguja esterilizada y se cubren con vendas. Las de tercer grado requieren lavar la zona afectada con abundante agua y acudir de inmediato al médico. NOTA: en caso de quemaduras solares, enrojecimientos repetidos o de lunares que modifican su tamaño o color, consulte con su dermatólogo. Ciertos medicamentos son fotosensibilizantes, consulte con su médico antes de exponerse al sol.