Palabras clave: hormonas sexuales - educación sexual - sexo - testosterona - estrógenos - estradiol - serotonina - endorfina - occitocina - feromonas - deseo sexual - DHEA - dihidroepiandrosterona - órganos genitales - lubricación vaginal - miembro viril - occitocina - excitación uterina -
Las hormonas del sexo se producen en diferentes puntos del cuerpo, pero especialmente en los órganos genitales. Distintas circunstancias como el sol o el calor ambiental también pueden estimular su producción. El estudio de las hormonas que rigen nuestra actividad sexual ha incitado la ambición y el interés de muchos al ver la posibilidad de venderlas encapsuladas y de esta manera obtener un beneficio a costa de impotencias, frigideces y frustraciones sexuales. El uso de hormonas, como los derivados de la testosterona (DHEA o dihidroepiandrosterona y otras), ciertos derivados estrogénicos utilizados para prolongar la menstruación y la vida fértil de la mujer, los antidepresivos que reducen la destrucción de la serotonina o quizás la más reciente melatonina, hacen del mercado de las sustancias hormonales afrodisíacas un ambicioso y polémico campo de actuación. Sin embargo, lo más erótico no son las cápsulas, inyecciones o comprimidos; ni siquiera una revista o película erótica, sino la compañía de una pareja agradable, predispuesta, que nos llegue al fondo tanto física como psíquica y espiritualmente. En los diferentes aspectos de la sexualidad actúan numerosas hormonas, como las endorfinas (que intervienen en el placer), los estrógenos (que lo hacen en la lubricación vaginal), la testosterona (que interviene en la potencia del miembro viril) o la occitocina (que influye directamente en la excitación uterina).