Palabras clave: fantasías sexuales - erotismo - educación sexual - sexo - sexualidad - satisfacción -
La mayor parte de la gente genera fantasías sexuales durante toda su vida. El contenido suele ser muy variado: desde las que evocan momentos placenteros, hasta otras embarazosas o incluso generadoras de ansiedad. En general, salvo si escapan al control voluntario y se vuelven obsesivas, no es necesario reprimirlas. Las fantasías no son señal de un mal ajuste sexual; por el contrario, suelen estar relacionadas con una mayor satisfacción sexual y un aumento en la incidencia de orgasmos. ¿Cómo influyen en la vida sexual? Las fantasías sexuales parecen tener efectos mucho más positivos que negativos. Pueden ser una fuente de placer y también una sustitución temporal de actividades de la vida real. Pueden ayudar a incrementar la confianza en uno mismo al "vernos" realizar adecuadamente las conductas deseadas, y servir de válvula de escape a sentimientos y emociones reprimidas, aumentando la excitación, combatiendo la rutina y el aburrimiento. Algunas personas, mientras mantienen relaciones sexuales con sus parejas, fantasean con otro u otra. Se trata de una estrategia adecuada para mantener un nivel de satisfacción positivo con su pareja, ya que a veces, sobre todo las mujeres, necesitan la fantasía para conseguir el orgasmo en la relación sexual, no siendo privativo de la mujer.