Palabras clave: tuberculosis - enfermedades infecto contagiosas - bacilo de Koch - esputo - radiografías de tórax - bacterias - gérmenes -
La tuberculosis es una enfermedad infecto contagiosa que se transmite fundamentalmente por vía aérea, cuando una persona enferma libera bacilos de Koch al toser, estornudar, hablar o reirse. El término "tuberculosis" se refiere sólo a la enfermedad causada por Mycobacterium tuberculosis, M. bovis o M. africanum. Otras micobacterias provocan enfermedades similares a la tuberculosis, pero en general responden poco a los fármacos efectivos contra la tuberculosis. La vacuna BCG (preparada con una cepa atenuada de M. bovis), que se aplica obligatoriamente al nacer, protege de las formas cerradas de la tuberculosis en el niño, especialmente de la meningitis tuberculosa. Por eso, el nuevo calendario de vacunación eliminó las dos dosis posteriores. La vacunación previa causa con frecuencia positividad de la prueba cutánea. Cualquier persona puede contagiarse y a esto hay que sumarle que la interrupción del tratamiento permite la aparición de cepas, llamadas mycobacterium tuberculosis, que son multirresistentes a drogas primarias y extensivamente resistente a drogas. Los síntomas En un principio, los síntomas de la enfermedad pueden confundirse con un estado gripal, pero hay sintomatología previa, que incluye tos seca, sudoración nocturna y pérdida de peso. Ante esta situación, el médico considerará si es necesario analizar esos síntomas mediante radiografías de tórax y la identificación del bacilo de Koch en el esputo. Los síntomas generales de la enfermedad son: - tos y expectoración por más de 15 días; - pérdida de peso, desgano general; - pérdida de apetito (anorexia); - sudoración nocturna o episodios febriles; - dificultad para respirar; - dolor torácico; - afección pulmonar. ¿Cómo es el tratamiento? La tuberculosis tiene un tratamiento que dura unos 8 meses y, salvo consideración médica contraria, no es necesaria la internación. La Organización Mundial de la Salud habla de tratamientos de 6 meses, aunque en un tratamiento de dos meses más hay menos probabilidades de recaídas. Hay que tener en cuenta que, cuando se trata de bacilos resistentes, hay que emplear drogas de segunda o tercera línea que conllevan más efectos colaterales durante dos años. Si bien la forma más conocida es la tuberculosis pulmonar, se puede manifestar en otros órganos, de ahí que se hable de tuberculosis renal, ósea o cutánea, y se trata de una enfermedad curable aunque la bacteria permanezca en el organismo. Los cuidados con el enfermo - una persona enferma que realiza el tratamiento deja de contagiar a partir de las dos semanas de realizarlo; - el enfermo debe taparse la boca al toser o estornudar; - debe limpiar y ventilar la habitación donde duerme; - hay que evitar que los niños jueguen en el suelo, ya que suelen llevarse las manos a la boca y el enfermo al toser o hablar disemina gotitas de saliva infectadas con gérmenes.