Palabras clave: testosterona - hormonas sexuales - educación sexual - sexo - miembro viril - zona genital - deseo sexual - excitación -
Su mismo nombre, que deriva de "testes" o testículos, nos indica el órgano del que procede en los varones. Las mujeres también producen testosterona, aunque en cantidades notablemente inferiores; el órgano que produce testosterona en las mujeres es la corteza de la cápsula suprarrenal. La testosterona es posiblemente la causante de ese hormigueo en la zona genital que acompaña al deseo sexual. Esta hormona estimula el deseo sexual y la potencia del miembro viril, lo cual hizo que en un tiempo se recomendara la toma de testosterona como forma de rejuvenecimiento y de tratamiento de la impotencia. Sin embargo, el uso farmacológico de las hormonas suele estar plagado de problemas secundarios que hacen que sólo se puedan utilizar bajo prescripción médica. Los niveles de esta hormona no sólo pueden variar en función del estado de excitación sexual más o menos pasajero, sino que también tienen un ritmo estacional. Los meses de invierno, con poca luz solar, los niveles de testosterona se reducen, mientras que a partir de la primavera los niveles suelen aumentar hasta alcanzar un máximo en el verano.