Palabras clave: dermatitis del pañal - bebés - prevención - piel del bebé - óleo calcáreo - pañales descartables - pediatra -
La dermatitis de pañal es la irritación de la piel causada por el pañal y se manifiesta por un enrojecimiento de bordes bien delimitados, más o menos dolorosos al contacto, según su intensidad. Los síntomas característicos de la dermatitis del pañal además del enrojecimiento son la irritación, la descamación y la sensibilidad. En la zona del pañal, se suman factores de oclusión, rozamiento, humedad, y la acción directa irritante de la orina sobre la superficie cutánea. Las heces (materia fecal) también juegan un papel irritante debido a diversas enzimas que contienen. El resultado de todos estos factores combinados es una agresión continua en la piel del bebé que termina produciendo una alteración de la barrera cutánea, con áreas rojas en las zonas de mayor contacto con el pañal, que pronto se erosionan y se sobreinfectan. Hay diferentes grados de dermatitis del pañal: en la dermatitis leve o suave la piel tiene un tono rosado leve a definido, y el área involucrada es pequeña. Puede existir una pápula pequeña y la piel se presenta levemente reseca. Por su parte, en la dermatitis moderada la piel se caracteriza por manifestar un enrojecimiento definitivo comprometiendo un área más grande. También puede presentarse un enrojecimiento intenso en un área pequeña y/o con la aparición de pápulas con manifestación de ampollas con pústulas, descamaciones leves y/o edemas. En cuanto a la dermatitis severa el enrojecimiento se encuentra en un área grande de la cola del bebé donde la descamación es severa. Se pueden presentar edemas, pápulas en áreas cercanas y numerosas ampollas con secreción de fluidos. Recomendaciones - Realizar cambios frecuentes de pañales. En los recién nacidos se debe hacer de 10 a 12 veces por día y a medida que los bebés van creciendo puede reducirse la cantidad de cambios, pero nunca menos de 6 veces diarias. En cada cambio de pañal limpiar la zona genital con un algodón humedecido con óleo calcáreo. - Para aliviar y proteger la zona afectada se recomienda aplicar pomadas con vitamina A y óxido de zinc. - Dejar que la piel del bebé permanezca al desnudo con cierta frecuencia durante el día, para acelerar el secado de la zona afectada. - Utilizar preferentemente, pero sin ajustar demasiado, pañales descartables con propiedades absorbentes. - Siempre es importante concurrir al pediatra para que indique el tratamiento adecuado.