Bienvenidos al sitio oficial del Hospital I.E.A. y C. Neuropsiquiátrico "Dr. Alejandro Korn" de Melchor Romero

Hospital "Dr. Alejandro Korn" de Melchor Romero

Mapa del Sitio | RSS
  • Inicio
  • Historia
  • Notas Médicas
  • Datos Utiles
  • Eventos
  • Actualidad

Volver al índice

La Cocaína

Se presenta como un polvo blanco y escamoso, llamado específicamente clorhidrato de cocaína, derivado de las hojas de la planta <em>erithroxylon cocae</em>, que crece principalmente en los países de América del Sur. Es amargo e inodoro y entumece los labios y la lengua

Palabras clave: cocaína - cocó - merca - crack - pasta base - clorhidrato - adicciones - alcaloide - polvo - erithroxylon cocae - sobredosis - aspirar - sniffing -

  • Contraste
  • Comentar
  • Enviar a un amigo
  • Imprimir
  • Exportar como archivo PDF
  
  
  

  


Aguarde unos instantes

Este alcaloide fue aislado por el alemán Niemann en 1860. Se usó ampliamente en el siglo XIX como anestésico local. Freud, en 1884, se la administró a su amigo Ernest von Fleisch, un adicto a la heroína, porque pensó que por tener una acción estimulante, antagonizaría la depresora de la heroína. Siete años más tarde, y luego de aspirar hasta 1 gramo diario murió víctima de una sobredosis. No obstante, continuó Freud usándola en sus pacientes hasta 1895, aunque omitió decirlo en los ensayos presentados para obtener su cátedra universitaria.

En Argentina, se comercializó libremente hasta 1905 en su forma de clorhidrato, donde se la conocía con el nombre de cocó, o merca. El primero como consecuencia de una deformación del inglés coke y el segundo, como deformación del nombre del laboratorio que lo expendía en frascos acaramelados de 1 gramo. Ese laboratorio era Merck y de ahí lo de Mer-ca.

Debido a su poder extraordinario para causar entumecimiento, así como para contraer los vasos sanguíneos e inhibir las hemorragias, la cocaína fue un anestésico muy usado en las operaciones de nariz y garganta.

El modo más frecuente de consumo de cocaína es en forma de polvo inhalado por las fosas nasales, pero también puede ser inyectada en el torrente sanguíneo, fumada en forma de crack o pasta base siendo todas éstas modalidades igualmente agresivas y perjudiciales. En todos los casos, la mezcla con bicarbonato de sodio (sustancia alcalina), mejora la absorción.

En el noroeste argentino, se consume la hoja de coca de varias formas (coqueo). La más sencilla, consiste en alojar en el hueco de la articulación del maxilar inferior con el superior una hoja previamente masticada (acuyico). Así se liberan lentamente los alcaloides constituyentes, entre los que se encuentra la cocaína. Esto produce anestesia de la mucosa digestiva y por lo tanto disminución o ausencia de la sensación de hambre. Produce además una moderada sensación de ausencia de fatiga muscular, insomnio y psicoestimulación. También se la consume en infusiones (té de coca). Es una bebida estimulante y que en el altiplanose utiliza para el apunamiento.

¿Qué efectos provoca y qué riesgo implica el uso de cocaína?
Como primeros efectos, la persona que usa cocaína se siente más animada, despierta, locuaz y excitada.

Esta droga actúa en forma engañosa como estimulante del SNC, cuando desaparecen sus efectos, en un breve lapso (unos 30 minutos), surgen diversos síntomas de rigidez muscular, depresión, ansiedad, agresividad, desconfianza, alucinaciones persecutorias (especialmente con un hormigueo subcutáneo) y pérdida del control sobre la cantidad y frecuencia del consumo.

La cocaína ocasiona dependencia y tolerancia rápidamente, pues cuando sus efectos iniciales desaparecen, se hacen necesarias dosis cada vez mayores para obtener similares efectos. De esa manera, esta droga se convierte en una substancia peligrosa.

Las consecuencias del consumo de cocaína comienzan por la disminución del rendimiento laboral o escolar, la desintegración de las relaciones personales y sociales, y debido a su alto costo puede involucrar a la persona adicta en actividades ilegales (pudiendo cometer delitos como robar o prostituirse). El adicto llega a tener comportamientos agresivos para sí mismo y para con su prójimo.

Como destruye la mucosa interna de la nariz -cuando es inhalada- ocasiona fuertes dolores de cabeza, secreción y hemorragia nasal.

Provoca daño hepático, renal, gástrico e irreversible a nivel cerebral, así como un importante grado de desnutrición -ya que altera el apetito- ocasionando una baja general de las defensas del organismo. Afecta a los pulmones y causa problemas respiratorios.

También provoca episodios alternados de insomnio o exceso de sueño, y en muchos casos, convulsiones, psicosis tóxicas, paranoia (delirios persecutorios) y paros cardio-respiratorios que pueden causar la muerte del adicto. Se tiene dificultad para enfocar los ojos, dilatación de las pupilas, aceleración del ritmo cardíaco y del pulso y aumento de la temperatura corporal. Cuando se la aspira (sniffing), se absorbe a través de la mucosa nasal, lo que produce una gran vasoconstricción seguida de una gran vasodilatación, por lo que los consumidores padecen de rinitis crónicas similares a las del tipo alérgico. Las sucesivas aspiradas terminan produciendo la destrucción de los cartílagos nasales, conociéndose como tabiques de platino.

El uso de cocaína y el SIDA están estrechamente vinculados.

Las embarazadas
Para la mujer embarazada no debe existir el uso de drogas con fines de recreación, y menos aún la cocaína.

Muchas personas usan cocaína regularmente, por eso no sorprende ver niños con diversas anomalías y trastornos. Muchos de esos niños pasan sus primeros días de vida en un estado angustioso causado por la abstinencia, que puede durar hasta tres semanas, o sea, más que el síndrome de abstinencia de la heroína. Las mujeres embarazadas que usan cocaína están más expuestas al riesgo de abortos espontáneos o partos prematuros. Los hijos de usuarios de drogas sufren defectos físicos o trastornos mentales, tales como problemas de la vista, impedimentos graves del aprendizaje o retraso mental, deformidades, problemas motores graves, insuficiencia renal, parálisis o problemas respiratorios.

Envenenamiento y muerte
El sudor frío, las convulsiones, los desmayos y la interrupción de la respiración son síntomas del envenenamiento por cocaína, que lleva a la muerte.

La inyección de cocaína con instrumentos no esterilizados puede causar hepatitis y, en el caso de intercambio de agujas entre adictos, el contagio por HIV.

Muy pocas personas se dan cuenta de que la muerte por sobredosis puede sobrevenir tanto al inyectarse cocaína como al fumarla o al aspirarla por la nariz. La muerte es causada por convulsiones múltiples, seguidas de paro respiratorio y cardíaco.

¿Qué hacer?
Con la cocaína -igual que con otras drogas- lo mejor es evitar su consumo. La dependencia puede ser resultado de múltiples factores, tales como aspectos de personalidad, del medio y de relaciones sociales, independientemente de la edad, clase social, raza o credo. Por eso, como nadie puede predecir si se volverá adicto o no, lo ideal es evitar consumirla aun por primera vez.

Si una persona usa cocaína
Si usa ésta o cualquier otra droga, seguramente está necesitando ayuda. Es fundamental brindarle apoyo y orientación, consultando a un profesional especializado.

Debemos tener en cuenta que el paciente adicto, es un paciente que posee una personalidad depresiva de base, la cual ante ciertas situaciones vitales, el individuo no puede resolverlas y hecha mano en un bastón patológico como es la droga. Es por eso que el tratamiento es verdaderamente dificultoso, ya que una vez desintoxicados y deshabituados, al volver al medio que los enfermó, reiteran su adicción.

Ver otros
 
Más información

 
Notas relacionadas
  • - El consumo del Paco
  • - La Marihuana
  • - Drogas de uso común
  • - El problema de las Drogas y el Alcohol
Opinión de los lectores




Código de seguridad:

Ingrese los caracteres anteriores en mayúsculas



© 2002- Hospital "Dr. Alejandro Korn" - Todos los Derechos ReservadosContáctenos