Palabras clave: cerveza - nutrición - malta - cebada - ácido fólico - azúcar - bebidas -
Miles de años atrás, los egipcios utilizaban su espuma para mantener el frescor de la piel. En el siglo XVI, las princesas la usaban para realzar el resplandor de su cutis y para desarrollar el busto. Hace menos tiempo, cuando las modas trajeron el glamour de los cabellos brillantes, la cerveza cumplía la función de "brillantina". Los peluqueros recomendaban a sus clientes aclararse el pelo con cerveza tras haberlo lavado. Hoy en día, los fabricantes utilizan la cerveza en la composición de sus champús para cabellos difíciles de peinar. En cuanto a la belleza de la figura, y lejos de la creencia generalizada, la cerveza aporta muy pocas calorías, tiene muy poco azúcar y nada de materia grasa. El análisis comparativo con otras bebidas desvela que la cerveza contiene menos calorías que los refrescos de fruta o bebidas cola, la mitad que el vino y entre cuatro y siete veces menos que el vermut, el anís, el whisky, el ron, el vodka o la ginebra. Y si hablamos de la cerveza sin alcohol, ¡aún menos calorías!. Propiedades La cerveza potencia, asimismo, la belleza interior. Los efectos positivos para la salud de su consumo mesurado, tales como su influencia en el buen funcionamiento del sistema cardiovascular, han sido demostrados en numerosos estudios de investigación. Además contiene alrededor de 2.000 componentes naturales y elementos necesarios para el organismo, algunos, como el ácido fólico, difíciles de encontrar en otros alimentos. Vitaminas y Nutrientes Acido fólico: reduce el riesgo cardiovascular, de anemia megaloblástica y de malformaciones en el feto; Vitamina B12: actúa contra la anemia y sobre el sistema nervioso; Vitamina B2: facilita la digestión; Vitamina B1: influye en el metabolismo de los glúcidos; Polifenoles: retrasan el envejecimiento celular; Potasio: potencia la actividad muscular; Calcio, fósforo y magnesio: previenen enfermedades óseas. Durante el embarazo debe consumirse cerveza sin alcohol.