Palabras clave: eyaculación precoz - disfunción orgásmica masculina - penetración - sexual - próstata - terapeuta - erección - estres - seudoeyaculación - disfunción erectiva - adolescentes - relación sexual -
La eyaculación precoz es una disfunción orgásmica masculina frecuente entre adolescentes y puede intensificarse si existe el sentimiento de que la relación sexual es pecaminosa. El miedo a lo desconocido, a provocar un embarazo o a contraer una enfermedad de transmisión sexual, así como la ansiedad acerca de su capacidad para realizar la relación sexual pueden ser factores contribuyentes. Similares preocupaciones pueden persistir durante la etapa adulta e incluso aumentar por problemas en una relación. Aunque la eyaculación precoz raramente tiene una causa física, pueden estar implicados una inflamación de la próstata o un trastorno del sistema nervioso. La eyaculación precoz puede ser un problema significativo para las parejas. Si el hombre eyacula antes de que su pareja alcance el orgasmo, ésta puede sentirse insatisfecha y en muchas mujeres se crea un resentimiento. Tratamiento Un terapeuta explica los mecanismos de la eyaculación precoz, transmite tranquilidad y ofrece consejos sencillos. Mediante la técnica de parada y partida, el hombre aprende a tolerar altos niveles de excitación sin eyacular. Esta sencilla técnica implica la estimulación del pene, manualmente o a través de la relación sexual, hasta que el hombre siente que la eyaculación es inminente a menos que se detenga el estímulo. Él indica a su pareja que detenga la estimulación, la cual es reanudada al cabo de 20 o 30 segundos. La pareja ensaya esta técnica al principio con estimulación manual y más tarde durante la relación sexual. Con la práctica, más del 95 por ciento de los hombres aprende a controlar la eyaculación durante 5 a 10 minutos o incluso más. La técnica también ayuda a reducir la ansiedad, que a menudo agrava el problema. Algunos hombres observan que el uso del preservativo ayuda a retardar la eyaculación. Ocasionalmente, la eyaculación precoz está causada por problemas psicológicos más graves, para los cuales la psicoterapia puede resultar apropiada y útil. Cuando la terapia conductista, como la técnica de parada y partida, es inapropiada o rechazada por el paciente, o cuando simplemente no funciona, entonces se pueden tomar los fármacos llamados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (como la fluoxetina, paroxetina o sertralina). Este tipo de fármacos funcionan aumentando la cantidad de serotonina en el organismo. Pueden ser tomados diariamente o una hora antes de la relación sexual. El individuo que no padece este trastorno y desea continuar la relación sin eyacular, con frenar sus movimientos o los de su compañera o simplemente cambiando de postura, disminuye el crescendo de la excitación y se aleja del punto de inminencia eyaculatoria. Cuando lo desea, prosigue la excitación hasta producirse el orgasmo. En el eyaculador precoz, en cambio, se le impone la eyaculación como algo no deseado ni esperado, con el consiguiente malestar psicológico que va afectando el placer orgásmico. La causa orgánica más común es la seudoeyaculación precoz, que se presenta cuando paulatinamente se pierde la rigidez y tumescencia (por una disfunción erectiva secundaria de etiología orgánica) y se tiende a eyacular rápidamente antes de perder la erección. En los casos que no puede encontrarse el origen del problema, debe efectuarse el test de tumescencia peneana nocturna. Desde el punto de vista psicológico, la ansiedad es uno de los síntomas asociados más habituales, así como los trastornos o rasgos de personalidad de tipo obsesivo; fenómenos de estrés ó cambios de pareja estable.