Palabras clave: psoriasis - patología cutánea - actualidad - noticias - piel - dermatólogos - sistema inmunológico - proceso inflamatorio - articulaciones - estrés -
La psoriasis es una patología cutánea inmunológica, crónica y por el momento incurable, que, a diferencia de lo que puede suponerse, no solamente afecta la piel y las articulaciones. "Muchos de los afectados padecen alteraciones psicosociales y compromiso del aparato cardiovascular", explicó César Lagodín, dermatólogo del Hospital Universitario Austral (HUA), que para abordar la enfermedad de modo integral conformó una Unidad de Psoriasis, en el norte del Gran Buenos Aires. Esa unidad, la primera en el norte bonaerense, está integrada por especialistas de distintas disciplinas, como dermatólogos, reumatólogos, cardiólogos y expertos en salud mental. Sus objetivos incluyen el diagnóstico de problemas reumatológicos y cardiovasculares que puedan afectar a las personas con la enfermedad. Esta unidad también "apunta a mejorar la calidad de vida de los pacientes, brindándoles un espacio de contención y de conocimiento de la patología, pues estamos convencidos de que esto los ayuda a enfrentar mejor su problema", explicó Lagodín. La psoriasis es resultado de una alteración en el sistema inmunológico de una persona, caracterizado por un proceso inflamatorio, y se desarrolla en la piel y en las articulaciones. Puede asociarse, en algunos casos, a la predisposición genética y a ciertos factores ambientales como el estrés, medicamentos y ciertas infecciones. Esta suma de factores, además, propicia el desarrollo de problemas metabólicos y del aparato cardiovascular, aunque también puede generar alternaciones emocionales, por lo que es importante contar con el apoyo de profesionales de la salud mental para abordar su tratamiento. Otra característica de la psoriasis es que no distingue sexo ni edades, ya que se ha detectado en niños, algunos de ellos lactantes. Es una enfermedad con distintos tipos clínicos, entre los que figuran el de placas, gotas, pustolosa y eritrodérmica, cada uno de los cuales puede manifestar diferente grado de severidad. En la Unidad creada por el HUA "se atiende a todos los pacientes, ya sea que presenten un cuadro leve, moderado o severo", aclaró Lagodín, quien precisó que el nivel de gravedad depende de la edad de comienzo de la enfermedad. También influye en su caracterización "la posibilidad de desarrollar problemas derivados en las articulaciones, hipertensión arterial, obesidad, alteraciones de la glucemia o de los lípidos, predisposición a la ateromatosis en los vasos sanguíneos y depresión", enumeró.