Palabras clave: Virus del Papiloma Humano - HPV - condiloma - verrugas - lesiones precancerosas - virus - transmisión sexual - enfermedades - sexo -
Es una infección altamente contagiosa cuya forma de contagio es a través de las relaciones sexuales sin protección. Se han podido identificar más de 100 tipos de virus diferentes, de los cuales un gran grupo produce lesiones precancerosas de cuello de la matriz, vulva y vagina en la mujer y cáncer de pene en el hombre. Existe otro grupo importante que produce lesiones en forma de verrugas que regularmente aparecen en el área genital, alrededor de la vulva, en la vagina y en el cuello del útero. La lesión clásica que producen estos virus es conocida como condilomas, que deriva del griego y significa nudillo. Reciben el nombre de condilomas cuando se presentan en la cara interna de los labios de la vagina. Los virus del Papiloma que producen estas lesiones son el tipo 6 y el 11, considerados de bajo riesgo porque no producen cáncer. En los hombres estas verrugas se pueden localizar en el surco balanoprepucial (la zona entre la corona del glande) y se distribuyen en forma de ramilletes. La localización anal se asocia en muchas ocasiones a la práctica de sexo anal, y suelen ser más frecuentes en varones homosexuales. Las técnicas diagnósticas, basadas en biología molecular (mediante reacción en cadena de la polimerasa), ayudan a una mejor aproximación epidemiológica, una mejora en el diagnóstico viral, y un correcto enfoque terapéutico. Existen diversas alternativas terapéuticas para eliminar estas lesiones. Algunos de estos tratamientos se pueden realizar con aplicación de medicamentos en forma de cremas y en los casos más severos mediante la cauterización, es decir, quemando o destruyendo los tejidos de las verrugas. Lo más aconsejable es que tanto la mujer como el hombre se vacunen antes de la exposición a este virus. Estudios epidemiológicos han mostrado que existe una fuerte asociación entre el HPV y el cáncer cervical independientemente de los factores de riesgo. Que una persona no presente verrugas no significa que no esté infectada por el virus. Cuando se diagnostica la presencia de lesiones verrugosas a un paciente se recomienda que se investigue en su pareja la posibilidad de que esté infectada también.