Palabras clave: viagra - sildenafil - educación sexual - disfunción eréctil - fármaco - droga - potencia sexual - encuentros sexuales - pastillas - actos sexuales - impotencia - erección -
Lejos quedó aquel julio de 1998, cuando la pastillita asomó al mercado argentino como una verdadera novedad. Aquella vez el viagra fue presentado como la primera solución vía oral para la disfunción eréctil y estaba destinado a hombres mayores de 50 años. Sin embargo, poco más de una década después, los principales consumidores de ese fármaco no son los señores maduros sino sus hijos y hasta sus nietos: cada vez son más los menores de 30 años que ven en esta droga el mejor "ayudín" para las noches de fin de semana. Muchos varones consumen el fármaco aunque físicamente no lo necesiten. Inseguridad típica de la edad, miedo a no rendir, el deseo de ser infalibles y, en ocasiones, la necesidad de contrarrestar la disminución de la potencia sexual que produce el consumo de otras drogas son algunas de las razones que motivan a los jóvenes de entre 20 y 30 años a hacer del sildenafil -nombre genérico del medicamento- un protagonista más de los encuentros sexuales. Una de las razones está relacionada con la facilidad con que se consiguen las pastillas. Las normas ordenan que deben ser vendidas con receta archivada, pero en Argentina se ofrecen por Internet y en muchas farmacias es casi de venta libre, como si fuera un caramelo inocuo. Existe "una liviandad preocupante en la venta que redunda en que el uso se haya masificado más de la cuenta". El consumo de viagra crece entre los más chicos. Cada vez es más común que los fines de semana aparezcan de madrugada pibes de 17 o 18 años pidiendo viagra en las farmacias de turno. Está claro que no lo hacen por una necesidad física, sino para tener absoluta seguridad de que van a dejar a su pareja satisfecha. El viagra no es un afrodisíaco, es un medicamento que se debe vender bajo receta. Es verdad que los jóvenes lo consiguen de otras maneras, como por ejemplo a través de la venta online. Hace tiempo ya que es bien sabido que la gran mayoría de los que toman estas pastillas lo hacen porque les permite sacar una mejor nota en la cama y no por una real necesidad física. La novedad, es que ahora ya hay varones que sufren una adicción psicológica. Como en cualquier adicción, la persona se termina haciendo esclava y se desespera si no tiene la pastilla, tanto que, aunque no tenga problemas de erección, directamente no puede funcionar en la cama si no consume el fármaco con anterioridad. El viagra es una medicación a la que se le falta el respeto. Como aún es una droga nueva se desconoce cómo repercutirá a largo plazo en el organismo meter vasodilatadores de forma sostenida. El crecimiento en el consumo del fármaco entre los jóvenes se debe a que ellos miden su rendimiento sexual por el número de actos sexuales realizados en una sola sesión y procuran mantener esa capacidad, que se va perdiendo con el tiempo. Y estos medicamentos acortan los períodos de recuperación entre un acto y otro. Aunque deben ser prescritos por un médico, solo el 5% de las dosis se venden con fórmula. En la práctica es un producto de venta libre. Para tener en cuenta Como todo compuesto químico, el sildenafil también tiene efectos adversos. Es aconsejable conocerlos, antes de consumirlo: - calor en la cara, - cefaleas, - congestión nasal, - acidez estomacal, - dolor muscular - olas de calor en todo el cuerpo