Palabras clave: trastorno obsesivo compulsivo - TOC - obsesiones - compulsiones - síndrome - salud mental - enfermedada -
Las obsesiones Son experimentadas interna y subjetivamente por el paciente como pensamientos, impulsos e imágenes. Estas son intrusivas, inadecuadas y producen una marcada ansiedad y malestar. Las obsesiones más usuales son: - la contaminación; - agresión; - religión (escrúpulos); - seguridad/daño; - necesidad de exactitud o simetría; - medios somáticos (corporales). Las compulsiones Son conductas repetitivas o actos intencionados que a veces son observados por los miembros de la familia o por los clínicos, mientras que no es posible observar una obsesión. Los pacientes, con frecuencia, son impulsados subjetivamente a ejecutar sus compulsiones, bien en respuesta a una obsesión, bien de acuerdo con rígidas reglas que tienden a evitar el malestar o algún acontecimiento temido. Desafortunadamente, las compulsiones no son realmente capaces de impedir el malestar o el acontecimiento temido, y a un cierto nivel, el paciente generalmente lo reconoce. Las compulsiones más frecuentes son: - comprobar; - limpiar/lavar; - contar; - repetir; - ordenar/arreglar; - acumular/coleccionar. El interés por el TOC se disparó una vez que la clomipramina fue reconocida mundialmente como un tratamiento eficaz a mediados de los ochenta. Originalmente, se pensó que el TOC era una afección rara; hoy en día, los estudios epidemiológicos indican que afecta a alrededor de 1 de cada 50 adultos y 1 de cada 200 niños. Así, al mismo tiempo que surgía la noticia de que el TOC era frecuente y tratable, los esfuerzos de una intensa investigación comenzaron a identificar que los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y ciertos tipos de terapia conductual eran también tratamientos efectivos para el TOC. Los tratamientos mejoran pero no eliminan los síntomas del TOC en muchos pacientes y la recaída es muy frecuente cuando finaliza el tratamiento.