Palabras clave: tabaquismo - tabaco - salud - actualidad - prevención - pandemia -
Según la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) y la Alianza Libre de Humo Argentina (ALIAR), diferentes organismos gubernamentales y no gubernamentales "han reconocido que el tabaco mata a la mitad de los consumidores crónicos, aumenta la pobreza y golpea en especial a los sectores sociales más desprotegidos". Estas entidades destacaron que el tabaquismo "es una de las principales causas de discapacidad y pérdida de productividad laboral y consume alrededor del 15 por ciento de los costos sanitarios de los países". "Y esto es consecuencia del negocio multimillonario de comerciar con una sustancia legal pero altamente adictiva y mortal: el tabaco", añadieron. Las estrategias centrales del Convenio Marco de Control de Tabaco (CMCT) son seis, que se resumen en el acrónimo M-POWER, por su versión en inglés. Las estrategias son el monitoreo y vigilancia epidemiológica continua del problema; la protección contra el humo de tabaco ajeno; y ofrecer ayuda para dejar de fumar. También imprimir advertencias sanitarias gráficas en los paquetes de cigarrillos, la prohibición completa de publicidad promoción y patrocinio y el aumento de los impuestos y el precio del tabaco. "Estas 6 estrategias son absolutamente efectivas para reducir el consumo de tabaco y la mortalidad atribuible al tabaco en muy poco tiempo. Si bien es cierto en los últimos años se ha avanzado a nivel mundial, queda mucho por hacer", enfatizaron ALIAR y FIC. Al mismo tiempo, remarcaron que hoy "solo el 8 por ciento de la población mundial está protegida por, al menos una de estas seis estrategias de control de tabaco esenciales. Los obstáculos que la industria tabacalera pone para frenar estas medidas son muy significativos, particularmente a nivel gubernamental". "Si las 6 medidas del M-POWER se implementaran simultáneamente en todo el mundo, el consumo global de tabaco descendería del 23% actual a un 14% y se conseguirían salvar 150 millones de vidas en el próximo siglo", añadieron. En ese sentido, concluyeron que "no existe ninguna otra medida sanitaria de semejante impacto sanitario y económico positivo y la solución requiere solamente de voluntad política y compromiso con la salud".