Palabras clave: magnesio - estrés - prevención - calambres - corazón - riñones - mineral -
El magnesio es un mineral muy importante para el equilibrio orgánico. Su carencia puede provocar temblores, hipertensión arterial, dolores musculares, depresión y excitación nerviosa. Una dieta pobre en magnesio también se relaciona con problemas digestivos, cólicos e incluso con el estreñimiento. Consumido en niveles normales, es fundamental para asimilar el calcio que, por su parte, es el componente central de dientes y huesos. Además, es esencial para asimilar la vitamina C, formar enzimas y aprovechar mejor el potasio. Los alimentos ricos en magnesio son, por ejemplo, los productos lácteos, el pescado, las carnes y los mariscos. Otra forma de incorporarlos a la dieta es por medio de vegetales, cereales enteros, frutas -como las manzanas, los limones, los pomelos y las bananas- y semillas de sésamo. Para los vegetarianos fanáticos, la opción es el tofu o queso de soja. En cuanto a los grupos que más necesitan de este mineral, podemos citar a los deportistas, las embarazadas y las mujeres que están dando de mamar a sus hijos. Es útil recordar que si se toman anticonceptivos, se fuma mucho, se están utilizando diuréticos o se ingieren grandes cantidades de flúor o zinc, se necesita de una dosis extra de magnesio.