Palabras clave: salud mental - enfermedad mental - salud - placer - tranquilidad - paz - satisfacción - alegría - goce - medicina - enfermedades - prevención -
Muchos pensamos en la Enfermedad Mental cuando escuchamos la expresión "Salud Mental". Sin embargo, Salud Mental, no es sólo ausencia de Enfermedad Mental, sino mucho mas que eso. Y esto lo debemos saber ... Muchas veces nos referimos a la Salud Merntal sin percatarnos de que en realidad lo estamos haciendo. Esto nos sucede, por ejemplo, cuando hablamos de placer, tranquilidad, paz, satisfacción, alegría, goce. La Salud Mental es algo que está en íntima relación con nuestra vida cotidiana. Está presente en la forma en que nos vinculamos con todas aquellas personas que de un modo u otro comparten con nosotros los diferentes momentos del día, ya sea con los miembros de la comunidad en la que nos desempeñamos. Esto comprende la forma en que cada uno de nosotros logra armonizar los requerimientos para enfrentar las demandas de la vida y sus propios recursos: deseos, anhelos, habilidades, ideales, sentimientos, valores morales. Es posible establecer una línea continua, una polaridad en cuyos extremos figuren en uno la Salud y en el otro la Enfermedad mental como conceptos opuestos y existiendo entre ellos una amplia gradación intermedia. Lo que no puede establecerse es una característica o atributo específico y único que, tomado aisladamente, asegure la Salud Mental a quien la posea, así como tampoco su ausencia implique Enfermedad mental. Cada uno de nosotros se ubica en algún punto de esta línea, pero no en forma permanente sino oscilando entre ambos polos, el de la Salud y el de la Enfermedad mental. Pero siguiendo esta idea, podemos distinguir tres actitudes básicas que contribuyen a delimitar el concepto de Salud Mental: 1.- Cómo nos sentimos con nosotros mismos. 2.- Cómo nos sentimos con los demás. 3.- En qué forma respondemos a las demandas de la vida. Entre las características que podemos hallar en las personas mentalmente sanas están las siguientes: a) Están satisfechas consigo mismas - No se sienten presas de sus propias emociones (rabia, temores, amor, celos, sentimientos de culpa o preocupaciones). - Son capaces de aceptar sin alterarse las decepciones y fracasos de la vida. - Tienen una actitud tolerante para consigo mismas y para con los demás. - Ni subestiman ni sobrevaloran sus capacidades y habilidades. - Consiguen placer de las cosas simples de la vida cotidiana y son capaces de enfrentar la mayoría de las situaciones diarias. - Se respetan a sí mismas. b) Se sienten bien con los demás - Son capaces de amar y tener en consideración los intereses de los demás. - Sus relaciones personales son satisfactorias y duraderas. - Les gusta confiar en los demás y sentir que otros confían en ellos. - Son tolerantes frente a las múltiples e importantes diferencias que existen entre la gente. - No se aprovechan de los demás ni dejan que se los utilice. - Se sienten parte de la comunidad. - Se sienten responsables en las cuestiones que comparten a la sociedad. c) Son capaces de satisfacer las demandas que la vida les presenta - Enfrentan sus problemas a medida que se van presentando y a su debido tiempo. - Aceptan sus responsabilidades. - Modifican su ambiente cuando esto es posible y se ajustan a él cuando es necesario. - Planifican para el futuro, al que enfrentan sin temor. - Tienen la mente abierta a nuevas experiencias e ideas. - Hacen uso de sus capacidades y aptitudes. - Se fijan metas reales y alcanzables. - Pueden tomar sus propias decisiones. - Logran satisfacción al poner su mejor empeño en lo que hacen.