Palabras clave: alcohol - historia - adicciones - alcoholismo - salud - Medicina -
Aunque la historia del alcohol como bebida no va tan lejos, hay evidencias de que sus comienzos se sitúan en eras muy tempranas de la civilización. Veintitrés centurias antes de la dinastía del rey Tutankamón había fabricación de cerveza en Egipto. Los escritos de la antigua China y las culturas indígenas de 2000 años A.C incluyen referencias sobre el alcohol. Algunas religiones han usado el vino, y además el pan, como manifestaciones de la ofrenda del hombre a la divinidad. La Biblia es abundante en referencias al vino y la vid. Los hebreos consumían el vino, símbolo de alegría y calor, acercador del contacto entre los hombres y alejador de penas. Los pueblos aborígenes de Latinoamérica también conocían las bebidas alcohólicas. En la época precolombina se confeccionaban un sinnúmero de "chichas" nativas a partir de frutas, savias, cereales y otros productos vegetales para el altiplano sudamericano y el "pulque" en México. La chicha proviene de la fermentación del maíz y el pulque era originaria de diversos cereales como el trigo, la quinoa, el molle, el huigán, etc. Los españoles introdujeron la vid, motivados en parte por la necesidad de disponer de vino para sus servicios religiosos. También trajeron técnicas para conservar la bebidas alcohólicas y para destilar aguardiente. En Argentina, se introducen las primeras plantas de vid para el año 1561 en la zona cuyana, produciendo vino en cantidades industriales para el año 1618, o sea que 60 años después ya eran comercializados en Buenos Aires lo vinos producidos en San Juan y Mendoza. Posteriormente Felipe II prohibe la producción de vino en esa zona, reafirmando dicha prohibición Felipe III y Felipe IV, sin embargo sigue efectuándose en fincas clandestinas hasta que en 1631 se dicta la Ley 18 de las leyes de indias por la cual se autoriza a mantener esa situación de plantar y producir a cambio de un 20% de todo fruto que de ella se use, por parte de sus dueños hacia la corona.