Palabras clave: obesidad infantil - grasa corporal - gasto energético - UNLP - medicina - actualidad - comida chatarra -
El nuevo sistema fue dado a conocer hoy por especialistas extranjeros en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), lo que permitirá realizar recomendaciones alimenticias más específicas para tratar la obesidad. El método está siendo dado a conocer en las Jornadas de Capacitación sobre Obesidad Infantil al que asisten profesionales de Cuba, Brasil, México, Chile, Uruguay, Guatemala, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Venezuela y Argentina. Las clases están a cargo de dos médicos especialistas en obesidad infantil de Cuba y Guatemala y una licenciada en educación física de Portugal. "El método consiste en darle al niño una dosis vía oral de deuterio (isótopo) y luego en un espectrómetro de masa se mide lo que ocurre en el organismo", explicó Gabriel Tarducci, a cargo del área de actividad física y balance energético del Programa de Prevención del Infarto (PROPIA), organizador de las jornadas. Una vez obtenidos los resultados, mediante ecuaciones matemáticas, se puede conocer con precisión la cantidad de grasa corporal y el gasto de energía que tuvo el niño. "Los datos pueden traducirse en recomendaciones alimenticias para el tratamiento de la obesidad", dijo el especialista. En la actualidad, en la Argentina se utilizan métodos menos sofisticados que dan resultados imprecisos y "la nueva metodología en estudio minimiza al máximo el error", remarcó Tarducci. "Se puede saber exactamente cuánta energía y que tipo de lípidos eliminan los chicos y así prescribir actividades y dietas específicas para cada caso", destacó Tarducci. Según un reciente relevamiento del Ministerio de Salud bonaerense y la Dirección de Escuelas, 3 de cada 10 chicos bonaerenses son obesos o están excedidos de peso. El estudio, que se realizó a cerca de 200.000 alumnos de 2 a 20 años, de los tres niveles educativos, determinó que el 14% (27.339 chicos) son obesos, mientras que el 14,6% (28.515 chicos) tienen sobrepeso. El exceso de peso se da en todas las clases sociales: en los pobres porque comen con exceso hidratos de carbono y en los sectores medios y altos porque se llenan de comida basura y golosinas. Una experiencia piloto de alimentación saludable se realizado entre los alumnos de la Escuela Anexa local "Joaquín V. González", que depende de la Universidad, donde no se sirven comidas fritas y siempre se ofrece como postre una fruta de estación, además no vende chicles, golosinas o "chizitos", como una manera de que los chicos cambien sus hábitos y mejoren su alimentación. Allí, los alumnos aprenden a reemplazar alimentos "chatarra", que no aportan nutrientes como hamburguesas y salchichas, por otros que sí lo hacen y que son de fácil preparación. Los niños son concientizados del valor nutricional que deben proporcionar al organismo los alimentos, la higiene que requieren, y la importancia de una alimentación variada acorde a su edad y sobre los beneficios que obtendrán de una buena dieta a lo largo de su vida. Según una investigación reciente de la Asociación Americana del Corazón, las arterias de muchos niños y adolescentes obesos estudiados en los Estados Unidos son tan gruesas y duras como las de adultos de 45 años, señal de que podrían sufrir graves dolencias cardiovasculares a una edad más temprana si no se revierte su estado antes de que sea tarde.