Palabras clave: salud - partos - embarazo - cobertura médica - mujer - dar a luz -
Los datos dan cuenta del promedio del total de las mujeres del país que fueron mamás en 2007, pero abren enormes brechas si las regiones que se miran son el NOA y el NEA. El déficit educativo encuentra su panorama más dramático entre las madres misioneras, donde casi la mitad (49,3%) de las mujeres que parieron en 2007 o no tenían ningún nivel de instrucción o habían abandonado el ciclo inicial para salir a trabajar. El analfabetismo o la primaria incompleta es común también en el 26,3% de las chaqueñas; el 19,9 de las correntinas; el 19,6 de las formoseñas; y el 18,8 de las santiagueñas. Las cifras asustan, y más si se analizan los datos que arroja su contracara: la ciudad más rica del país, Buenos Aires. En territorio porteño, apenas el 2,2% de las jefas de hogar que dieron a luz ese año o nunca habían ido a una escuela o no pudieron terminar la primaria. A la luz de las cifras -que se desprenden del último Informe de Indicadores Básicos del Minsiterio de Salud de la Nación del año pasado, pero con datos de 2007- se puede afirmar, sin equivocaciones, que la pobreza penetra y se sumerge fácilmente por todos los rincones de las poblaciones más vulnerables, y deja sus peores huellas. Para medir la inequidad, la exclusión y la situación de pobreza e indigencia no basta con analizar los ingresos y la capacidad de acceso a la canasta básica. El costo de vida también se revela desde las exclusiones del sistema sanitario y educativo, dos áreas donde el Estado se propuso disminuir varios Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM), pero aún no pudo lograrlo. Según las estadísticas de la cartera sanitaria, el 47,4% de las mamás de 2007 no estaban asociadas a ningún sistema de atención de la salud, ni público ni privado. Esta carencia, en Santiago del Estero, por ejemplo, afectó ese año al 74,3% de las madres, es decir, a más de siete por cada diez mujeres que fueron mamás en 2007. Igual de grave es la realidad de las formoseña, donde el 72,9% no contaba con cobertura médica de ningún tipo. Detrás de ellas se ubican las mujeres chaqueñas con el 69,1%; las salteñas con 67,1; y las misioneras con el 54,7%. "Las estadísticas nos muestran cómo algo de una esfera tan íntima y privada, como es la maternidad, en realidad se trata de una cuestion social", apunta Andrea Mariño, coordinadora de programas de la Fundación para el Estudio y la Investigación de la Mujer (FEIM). De acuerdo con la especialista, según el estrato socioeconomico al que se pertenezca son las decisiones o no que las mujeres pueden tomar respecto de sus derechos sexuales y reproductivos. "Por un lado, si bien son sectores que tienen menos acceso a educación sexual, tampoco hay una amplia difusión del programa de salud sexual y reproductiva, que brinda gratuitamente los métodos anticonceptivos", afirma. Y añade que en materia de prevención este programa "nunca hizo difusión focalizada sobre estos temas ni sobre la existencia del programa a nivel nacional". Esta situación redunda en la vulneración de los derechos de las mujeres más necesitadas,a juicio de la experta. "No hay conocimiento en los grupos más pobres de la opción de elegir o no un embarazo. La maternidad resulta el proyecto de vida porque al no tener acceso a un empleo digno, a educación y a salud, su única forma de sentirse respetada en sus derechos es siendo madres", analiza Mariño. Pero inmediatamente aclara: el no deseo de maternidad también compromete a las mujeres más pobres. La Argentina avanzó en tres leyes: el Programa de Salud Sexual y Reproductiva, la educación sexual en las escuelas; y la cirugía de ligaduras de las trompas de falopio. Llama la atención que todas estas normas no se traduzcan en políticas efectivas ni se apliquen como debieran en los servicios de salud, cuestiona la especialista de FEIM. No se cumplen los derechos de las personas. En algunos hospitales se niegan a realizar las ligaduras de trompas, ya sea porque o no conocen la legislación o porque ponen requisitos que no existen. "La falta de educación y de difusión de las leyes y los derechos de todas las mujeres genera un abismo, siempre lamentablemente en desmedro de quienes más lo necesitan", sintetizó Mariño. Este domingo se celebra en la Argentina el Día de la Madre, ojalá la fecha sirva para recapacitar a los funcionarios, en cuyas manos está la responsabilidad de hacer efectivas las normas que ya se sancionaron, así como remediar las inequidades que se pronuncian especialmente entre las mujeres del norte del país, porque la salud "debería ser vista de forma integral".